Y sin embargo te quiero+ Y sin embargo
Una de mis canciones predilectas a cargo de Joain Sabina y Olga Roman en Y sin embargo te quiero+ Y sin embargo
(la letra en al parte inferior
)
ELLA: Me lo dijeron mil veces, mas yo nunca quise poner atención. Cuando vinieron los llantos ya estabas muy dentro de mi corazón.Te esperaba hasta muy tarde, ningún reproche te hacía; lo más que te preguntaba era que si me querías. Y bajo tus besos en la "madrugá", sin que tú notaras la cruz de mi angustia, solía cantar: Te quiero más que a mis ojos, te quiero más que a mi vida,más que al aire que respiro y más que a la madre mía. Que se me paren los pulsos si te dejo de querer, que las campanas me doblen si te falto alguna vez. Eres mi vida y mi muerte, te lo juro, compañero, no debía de quererte (bis) y sin embargo te quiero.
Vives con unas y otras y "na" se te importa de mi soledad; sabes que tienes un hijo y ni el apellido le vienes a dar. Llorando junto a la cuna me dan las claras del día; mi niño no tiene padre, ¡qué pena de suerte mía!-Anda, rey de España, vamos a dormir. Y, sin darme cuenta, en vez de la nana yo le canto así: Eres mi vida y mi muerte, te lo juro, compañero, no debía de quererte (bis) y sin embargo te quiero.
ÉL RESPONDE:
De sobra sabes que eres la primera, que no miento si juro que daría por tí la
vida entera, por ti la vida entera. Y sin embargo un rato cada día ya ves te
engañaría con cualquiera, te cambiaría por cualquiera. Ni tan arrepentido ni
encantado de haberme conocido, lo confieso tú que tanto has besado tú, que me
has enseñado, sabes mejor que yo que hasta los huesos sólo calan los besos que
no has dado los labios del pecado.
Porque una casa sin ti es una
embajada, el pasillo de un tren de madrugada, Un laberinto sin luz, ni vino
tinto, un velo de alquitrán en la mirada. Y me envenenan los besos que voy
dando
y sin embargo cuando duermo
sin ti contigo sueño, y con todas si duermes a mi lado, y si te vas me voy por
los tejados como un gato sin dueño perdido en el pañuelo de amargura que empaña
sin mancharla tu hermosura.
No debería contarlo y sin
embargo, cuando pido la llave de un hotel y a medianoche encargo
un buen champán francés y cena
con velitas para dos, siempre es con otra, amor, nunca contigo
bien sabes lo que digo. Porque
una casa sin ti es una oficina, un teléfono ardiendo en la cabina, una palmera
en el museo de cera, un éxodo de oscuras golondrinas.
Y me
envenenan los besos que voy dando y sin embargo cuando duermo sin ti, contigo
sueño. Y con todas si duermes a mi lado y si te vas, me voy por los tejados
como un gato sin dueño, perdido en el pañuelo de amargura que empaña sin
mancharla tu hermosura.
Y cuando vuelves hay fiesta en
la cocina y baile sin orquesta y ramos de rosas, con espinas. Pero dos no es
igual que uno más uno y el lunes, al café del desayuno, vuelve la guerra fría y
al cielo de tu boca el purgatorio y al dormitorio el pan de cada día. Y me
envenenan los besos que voy dando.

